
Muchos interesados en contratar un seguro médico muestran dudas sobre la conveniencia de adquirir una póliza con o sin copago, al desconocer en qué consiste exactamente. Con esta entrada resolveremos todas las dudas sobre esta cuestión.

Te informamos sobre las particularidades en materia de plazo y duración que presentan los seguros médicos
A la hora de plantearse contratar un seguro de salud, los interesados generalmente piensan en tener una duración indefinida. La mayor parte de los clientes de seguros de vida asumen el pago de cuotas mensuales durante un año mínimo, en los que tendrá que avisar con cierta antelación si desea darse de baja. Sin embargo, no todos ellos tienen claro cómo funcionan los plazos del seguro y qué duración exacta tiene.
El contrato del seguro médico contiene información como la fecha de inicio de la cobertura sanitaria y la fecha de vencimiento del mismo. Una de las dudas más frecuentes es el periodo de carencia: se trata del tiempo que transcurre entre la alta de la póliza y la posibilidad de solicitar determinados servicios. En los seguros médicos, esto supone una garantía en las compañías aseguradoras por si existen personas que tienen pensado aprovecharse de la póliza.
No existe legislación que regule la duración de un seguro médico. En la práctica, la duración mínima que establecen las aseguradoras suele rondar un año, es decir, doce meses. Al no existir ninguna normativa preestablecida, queda en manos de las compañías la decisión de marcar el límite temporal de sus pólizas médicas.
Algunas aseguradoras han comprendido la tendencia del mercado actual, habituado a clientes que buscan servicios o soluciones puntuales. Los seguros temporales se encuentran muy arraigados en el sector de automóviles. El seguro por días es la fórmula ideal para transportes como los seguros de coche o seguros para moto. En el caso de las pólizas médicas, solo se suele aplicar a los seguros de viaje temporal, para tener cobertura en desplazamientos puntuales, para evitar demoras y minimizar las complicaciones derivadas en accidentes. En el caso de un seguro médico convencional, la duración suele ser de carácter anual.
En el caso de tener contratado un seguro de salud en el que no tengamos interés de prorrogar, debemos comunicarnos con la aseguradora y realizar un escrito en el que se manifieste expresamente nuestra voluntad de no prorrogar el contrato. En este caso, se deberá informar por lo menos con un mes de antelación a la conclusión del periodo en curso. En el caso del asegurador, la ley de contrato de seguros exige un plazo superior para oponerse a la prórroga, con un mínimo de dos meses para facilitar la contratación de un nuevo seguro a la persona que tenga contratada la póliza.
Cuadro médico sin copagosMedicina general incluida
|
Desde
28,52€ al mes |
|
Cuadro médico sin copagosMedicina general incluida
|
Desde
32,15€ al mes |
|
Cuadro médico sin copagosMedicina general incluida
|
Desde
35,00€ al mes |
|
Cuadro médico sin copagosMedicina general incluida
|
Desde
41,85€ al mes |
|
Cuadro médico sin copagosMedicina general incluida
|
Desde
45,00€ al mes |

Muchos interesados en contratar un seguro médico muestran dudas sobre la conveniencia de adquirir una póliza con o sin copago, al desconocer en qué consiste exactamente. Con esta entrada resolveremos todas las dudas sobre esta cuestión.

Antes de nada, conviene destacar que el estrés es una respuesta del organismo a estímulos exteriores, y que no siempre es negativo. De hecho, existen varios tipos de estrés, pero en este artículo solo nos vamos a referir al estrés patológico, también llamado distrés.

La mayoría de los seguros de salud cubren las pruebas de alergia, pero la consideran una enfermedad preexistente, por lo que es necesario comunicar que se parece antes de firmar la póliza.

El testamento vital es un documento muy importante que recoge nuestras voluntades en cuanto a tratamientos médicos para cuando no podamos decidir por nosotros mismos. Te explicamos cómo debes presentarlo, quién puede hacerlo y lo que en él se incluye.