
La mayoría de los seguros de salud cubren las pruebas de alergia, pero la consideran una enfermedad preexistente, por lo que es necesario comunicar que se parece antes de firmar la póliza.

La garantía de incapacidad laboral puede estar incluida en los seguros de salud y de vida, pero también la podemos encontrar como un producto específico.
La incapacidad laboral se refiere a la situación en la que una persona no puede llevar a cabo las funciones relativas a su puesto de trabajo con todas las garantías, por encontrarse inhabilitada para ello, bien sea por enfermedad común o profesional, o por accidente.
La situación de incapacidad laboral puede ser temporal -también denominada transitoria-, o puede ser permanente.
Para cubrir estas situaciones, existe una garantía de incapacidad laboral en los seguros médicos y de vida, y existen, así mismo, seguros de salud específicos llamados seguros de baja laboral o seguros de incapacidad laboral. En el siguiente punto hablaremos de estos últimos.
Los seguros de incapacidad laboral son aquellas pólizas que ofrecen a sus asegurados el pago de una indemnización en caso de no poder desarrollar su actividad laboral con normalidad, debido a un accidente o enfermedad.
Esta indemnización estará fijada en los límites de la póliza, y corresponderá al capital contratado por un número total de días, determinados en función de la patología concreta. Así, cada aseguradora maneja un baremo para determinar la cantidad fija por tipo de patología, que se pagará diariamente en forma de subsidio para ayudarle a la persona asegurada a afrontar la pérdida de ingresos si la baja es temporal, y en forma de indemnización si es permanente.
Como la situación de incapacidad laboral temporal es reversible, esto es, no se prolongará de manera ilimitada en el tiempo, el subsidio que se contempla en este tipo de pólizas sirve para apoyar a las personas que afrontan una pérdida de ingresos estando de baja, como los autónomos. Este tipo de pólizas ofrecen el subsidio a sus asegurados cuando deben ser hospitalizados, o en caso de accidente o de enfermedad.
Contemplando estas situaciones, las compañías ofrecen garantías como las indemnizaciones diarias, orientación y asistencia médica, y segunda opinión.
Por otro lado, también existen seguros de salud que incluyen entre sus garantías la de accidentes del asegurado, y contemplan indemnizaciones por situación de incapacidad. Además, la garantía de incapacidad permanente o absoluta es común en los seguros de vida.

La mayoría de los seguros de salud cubren las pruebas de alergia, pero la consideran una enfermedad preexistente, por lo que es necesario comunicar que se parece antes de firmar la póliza.

La respuesta rápida es que sí, que merece la pena tener un seguro dental, no solo por mantener una sonrisa bonita, sino también por cuestiones de salud bucodental.

El insomnio o la incapacidad para permanecer despierto son dos de los trastornos del sueño más comunes y pueden llegar a convertirse en un problema de salud.

La mayor parte de los seguros de salud del mercado incluyen estudios y tratamiento de la infertilidad de la pareja, y algunos además contemplan técnicas de inseminación artificial y fecundación in vitro.